No es cierto que la realidad esté fuera de las redes sociales, ni que todo esto sea falso. Pienso que es tan falso como lo de «fuera» y tan real como el exterior. Lo único que cambia es el valor que le damos a las cosas. Pero cuando existe verdad, el cariño y el afecto son sinceros, la amistad es real y, aunque quizás el amor no sea exactamente igual que en un cara a cara, también puede ser profundamente sincero.
Tampoco es verdad que cuando uno se va de aquí ya no se le eche de menos. Llevo mucho tiempo y muchos se han ido ya, pero a aquellos que nos dejaron huella siempre se les extraña. Hasta he hecho personajes de mis libros con personas que conocí aquí.
Lo falso y lo real no están determinados por las redes. Hay gente auténtica y también una buena panda de falsos, exactamente igual que en la vida real… solo que aquí, en general, son más «valientes». Lo bueno de las redes es que se apagan y a otra cosa; y en la vida real no es tan fácil apagar.