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¿Sabías que hay una forma de volverte tan fuerte que nadie absolutamente nadie pueda quebrarte nunca más?
Esa persona que te critica, te ataca o te lastima, está proyectado su mundo interior, no el tuyo.
Quizá has sentido esa vulnerabilidad que duele en el ALMA, esa sensación de que cualquier palabra, cualquier gesto puede desmoronarte por completo.
Te hablo desde mi propia experiencia.
En mi caminar entre humanos, he visto lágrimas que parecían no tener fin.
Escuché historias de dolor tan profundas que me han marcado para siempre, pero también he sido testigo de transformaciones tan hermosas que me recuerdan por qué elegí estudiar sobre las emociones
Te hablo desde el corazón, desde la experiencia, desde ese lugar donde la teoría se encuentra con la vida real.
Déjame contarte algo que me sucedió a mí.
Alguien muy importante en mi vida me dijo:” No has visto en el espejo lo fea que eres”.
Para mí esas palabras me convirtieron en una sombra, frágil e insegura.
¿Cómo es posible que unas simples palabras tuvieran tanto poder destructivo en mi?
Y déjame decirte, no fueron estas palabras solamente, fueron muchas otras departe de la misma persona y también por parte de otras muy allegadas a mi.
Palabras que me dejaban destrozada, hasta el día en que pude ponerle punto final a ese tema.
Luego de que pasaran años, un día me pregunté:
¿Por qué algunas personas se recuperan rápidamente de los golpes de la vida mientras otras quedan atrapadas en el dolor durante muchos años?
Vivimos en un mundo que nos ha enseñado a buscar validación en lugares equivocados.
Nos han programado para creer que nuestro valor depende de lo que otros piensen, digan o hagan con respecto a nosotros.
Y esa programación defectuosa es la raíz de todo nuestro sufrimiento emocional, PERO hay esperanza, si que la hay.
Aquí tienes una manera de construir una fortaleza emocional tan sólida que ninguna tormenta exterior pueda derribarte.
Aprender a ser vulnerable sin ser quebradizo.
A amar sin perderte en el otro.
A estar presente sin ser prisionero del momento.
Tienes que entender que nada, absolutamente nada, de lo que otros hagan o digan de ti es personal.
Cuando las personas están en paz no necesitan andar por este mundo hiriendo a otros.
Una persona segura de sí misma no camina menospreciando a los demás.
Quien está bien, transmite bienestar, quien está herido, hiere.
Imagínate que llevas un bulto invisible en tu espalda, donde guardas todas las emociones ajenas.
La ira del compañero de trabajo que discutió con su esposa.
La envidia de la amiga quien no ha podido tener lo que tú tienes.
La frustración del familiar quien quiere proyectar sus propios fracasos en ti.
Y ese bulto se vuelve cada vez más pesado, y tu terminas arrastrándote con todo y bulto por la vida, con una carga de dolores que no son tuyos.
¿Qué tal si te digo que puedes deshacerte de ese bulto ahora mismo?
Tendrás que aprender a distinguir entre lo que te pertenece y lo que no te pertenece.
Cuando te digan algo hiriente, no lo absorbas, mejor has una pausa mental y pregúntate:
¿Esto habla de mí o habla de esa persona?
¿Te ha pasado algo parecido en tu vida?
¿Has cargado durante años con palabras que nunca debieron convertirse en tu verdad?
La vida seguirá teniendo sus desafíos pero si reaccionas conscientemente ante ellos, esos desafíos ya no podrán quebrarte.
Recuerda, las personas pueden tener sus opiniones sobre ti, pero esas opiniones no tienen por qué definir tu valor.
Que las circunstancias pueden ser impredecibles pero no determinan tu estado interno.
Eso es invencibilidad emocional.
No ausencia de vulnerabilidad sino, capacidad de ser vulnerables pero sin ser quebradizos.