Warning: mysqli_stmt::close(): Couldn't fetch mysqli_stmt in /home/c2060665/public_html/articulo.php on line 137
No te dejes confundir por lágrimas que llegan tarde, por palabras que suenan dulces o por esa mirada que alguna vez te desarmó.
Recuerda quién eras cuando te fallaron.
Recuerda el vacío que sentiste cuando te ignoraron, cuando te reemplazaron sin remordimiento, cuando te hicieron sentir invisible.
Eso no fue un accidente.
No fue un malentendido.
Fue una decisión consciente.
Sabía lo que hacía.
Y lo hizo igual.
Por eso, no caigas en la ilusión del arrepentimiento: no está volviendo por amor, está volviendo por necesidad.
No compres el discurso del “no sabía lo que quería”.
Ese es el refugio de los débiles, la excusa de quienes destruyen algo valioso por placer momentáneo.
No es inocencia, es egoísmo.
Es saber que tenía a su lado alguien con propósito y aún así elegir la validación instantánea de lo superficial.
Y cuando lo superficial se acaba, cuando el juego deja de entretener y el vacío la alcanza, busca regresar a la estabilidad que despreciaba.
Su arrepentimiento no nace del amor, nace del miedo a enfrentar su propio caos sin ti.
Ese “lo siento” no es redención, es conveniencia.
No le duele lo que te hizo, le duele que la vida le esté cobrando las consecuencias.
Porque el que juega sucio cree que siempre tendrá otra oportunidad.
Cree que puede traicionarte, y cuando se aburra de perder, volver y encontrarte igual.
Pero eso solo ocurre con los que no despiertan.
Tú ya lo hiciste.
El que se levanta de una traición no vuelve a agacharse por una disculpa.
Aprende que la paz vale más que la nostalgia, y que el perdón no siempre implica reconciliación.
El verdadero poder está en cerrar capítulos.
En no mirar atrás aunque duela.
En elegir respeto por encima del deseo.
️Porque cada vez que vuelves donde te rompieron, le estás diciendo al mundo que tu valor tiene precio.
Y alguien de valor no negocia su dignidad.
No busca revancha, busca crecimiento.
No te traiciones a ti mismo por mantener vivo lo que ya murió.
No mires atrás con ternura, mira adelante con propósito.
🫵Ahora la decisión es tuya: ¿seguirás anclado a lo que te destruyó o usarás ese dolor como el cimiento de tu nuevo nivel?
La respuesta determinará quién eres a partir de hoy.